Declaración de Artista
Como autora desarrollo una obra que explora el cruce entre memoria, imagen y vínculos afectivos, moviéndome entre lo documental y lo íntimo, con una mirada enfocada en la familia, la identidad, la mujer y el territorio, y en las historias que no suelen ocupar espacio en los relatos dominantes.
Me interesa construir imágenes que den voz a lo que muchas veces queda fuera de campo: los territorios personales, la vulnerabilidad, lo que habita en el silencio.
Mi mirada y los sentimientos que surgen de mis exploraciones, están fuertemente marcadas por sucesos íntimos y familiares. La fotografía es la forma de exorcizar esos sentimientos escondidos, y es la práctica que me permite revelar lo que no pude decir con palabras. La fotografía llegó a mi vida en el momento que más la necesitaba. Mi obra fotográfica, en cruce con otras disciplinas, busca reivindicar mi voz, narrándome y dándome una oportunidad de reconectar con mi propio ser.
Trabajo con fotografía directa y también con imágenes de archivo como punto de partida para procesos de resignificación visual, combinándolas con otras estrategias visuales.
A través de intervenciones digitales, objetos y gestos simbólicos, intento reescribir escenas íntimas desde una mirada poética y crítica. La melancolía y el silencio son sentimientos que aparecen con frecuencia en mi trabajo, como parte de mi existencia.
Pienso la fotografía como un lenguaje sensible y político que abre preguntas sobre lo heredado, lo afectivo y lo invisible. A través de cada imagen intento construir un espacio donde lo personal se vuelve compartido y donde lo íntimo se convierte en un territorio para sanar.